Timidez

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La timidez es un estado de ánimo que perjudica a las relaciones personales. Se la considera una conducta que limita el desarrollo social de quienes lo experimentan dentro de su vida cotidiana. No esta considerada una enfermedad. La timidez se traduce en comportamientos dirigidos a pasar desapercibido o no hacerse notar, no expresar opiniones, así como en un estilo de comunicación pasivo a la hora de relacionarse con otras personas. Si bien la timidez es un rasgo de la personalidad y es más fácil cambiar una actitud que la forma de ser, vencer la timidez es posible, y te vamos a dar las pautas para que lo consigas. Existe una gran controversia acerca de si los rasgos de personalidad, como la timidez, nos acompañan desde que nacemos o, por el contrario, los adquirimos a lo largo de nuestra vida. Al parecer, para explicar la timidez, al igual que otros rasgos de personalidad, hay que acudir a un modelo de interacción entre la parte genética (de nacimiento) y la parte adquirida (la experiencia).

¿Nacemos tímidos?
 En este sentido, no cabe duda que como parte de nuestro carácter, la timidez es un rasgo que pueden presentar los niños desde etapas tempranas de su infancia. Sin embargo, cómo actúe el entorno ante las manifestaciones de timidez de una persona, así como los aprendizajes posteriores, pueden modular dicho rasgo incluso hasta reducirlo a su expresión mínima. Así por ejemplo, si una persona tímida obtiene castigos por parte de su entorno -le hacen menos caso, no escuchan su opinión, si es un niño le regañan si se esconde detrás de su mamá, etcétera- y refuerzos cuando lleva a cabo una conducta social carente de rasgos tímidos -la gente le escucha, se ríen con él, si es un niño sus padres aluden a su carácter agradable, etcétera-, será muy probable que el rasgo de timidez acabe reduciéndose a su mínima expresión. Por el contrario, si una persona que no presenta este rasgo inicialmente obtiene consecuencias desagradables cada vez que es sociable, extrovertido, etcétera, puede acabar mostrando una conducta tímida por aprendizaje. Por lo tanto, parece ser que lo aprendido (nuestras experiencias) tiene mucho que decir en si seremos o no unas personas tímidas. Incluso para aquellos que afirman que de padres tímidos nacen hijos tímidos, las teorías más conductistas basadas en el aprendizaje aluden al aprendizaje vicario (o por observación) para explicar este hecho. Según estas teorías, los padres actuarían como modelos que sus hijos observan e imitan, confirmando el ya conocido dicho “de tal palo, tal astilla”.




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Los resultados pueden variar de persona a persona.
No se utilizan medicamentos, sólo psicoterapia
Contraindicaciones: Embarazo, infarto de miocardio, epoc, enfisema pulmonar, esquizofrenia.


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